Aguas de baja mineralización, alcalinas y frías. Sus principales indicaciones son en las enfermedades del aparato digestivo. Son antidispépticas (facilitan la digestión) y antiácidas.

Su principal forma de administración es bebida, actuando sobre el metabolismo de manera que alcaliniza el PH gástrico si se toma en ayuno, disminuyendo la acidez y ayudando en el proceso digestivo. También estimula la secreción pancreática y tiene funciones diuréticas alcalinizando las orinas.

Este tipo de aguas pueden compartir su composición con otro tipo de minerales que van a variar sus acciones. Las más comunes son:

  • Bicarbonatadas sódicas: Indicadas en afecciones gástricas como la hipermotilidad intestinal, ulceras duodenales, diarreas y afecciones hepáticas y renales.
  • Bicarbonatadas cálcicas: mejoran la digestión.
  • Bicarbonatadas mixtas: mejoran la digestión.
  • Bicarbonatadas sulfatadas: indicadas en intoxicaciones hepáticas y estreñimiento.
  • Bicarbonatadas cloruradas: indicadas en afecciones reumáticas.