El balneario fue también refugio y lugar de descanso e inspiración de personajes tan ilustres como la escritora Doña Emilia Pardo Bazán, que lo eligió para escribir la obra “El Cisne de Villamorta”.
La salud del huésped es la meta del balneario. Y por eso, el Gran balneario de Carballiño se llena de orgullo cuando médicos como el doctor y catedrático de la facultad de Medicina de Madrid, don José San Román y Rouger, confirman que, tras examinar a miles de enfermos que fueron tratados con sus aguas, se demuestra una curación clínica de numerosos procesos hepáticos, así como de múltiples enfermedades gastrointestinales, desapareciendo por completo sus síntomas.